Hay algo casi escultural en cómo está construido este vestido, y el resultado es muy llamativo.
La silueta es una sirena ceñida que abraza el cuerpo desde la cintura, pasa por las caderas y se abre en una cola suave que cae con movimiento natural. La falda es de crepé liso, una elección que hace exactamente lo que debe: dejar todo el protagonismo al cuerpo superior. El corsé tiene escote corazón y está cubierto con apliques de encaje floral que parecen llevar un bordado fino con pequeñas cuentas. En el frontal, termina con un punto de peplum en la cadera. Por detrás, el cierre es un lace-up que resulta igual de elegante visto desde atrás.
El vestido incluye un cuello halter desmontable de tul transparente, adornado con los mismos motivos florales del corsé. Llevado con el cuello, el conjunto tiene un aire de gran gala. Sin él, el escote corazón hace que todo el look sea más abierto y contemporáneo. Dos estéticas muy distintas con un solo vestido.
Es una opción pensada para ceremonias en iglesia o en grandes salones de celebración, donde la cola tiene espacio para lucirse y el corsé iluminado recibe toda la atención que merece.

















